Quiero comenzar este particular escrito mío, haciendo referencia a mis no congéneres.
Si bien hace muchísimos años que nuestras hermanas mujeres han comenzado a participar fuertemente en el ámbito laboral reconocido, me parece particularmente oportuna esta ocasión 2007 para reconocer su relevante participación en esta sociedad del sudor.
Quizás es porque Michelle Bachelet y su paridad de género han restregado en cara de los Chilenos el necesario respeto de la igualitaria participación de ambos sexos en la relevancia propia de la vida. O porque especialmente ya no cuento con la presencia de mis abuelas, a quienes al revivirlas recuerdo trabajando desde mis primeros llantos en sus brazos, y los logros de haber criado casi en soledad marital a su racimo de hijos y hermanos, de los que provengo. No es una cuestión menor.
Me enorgullezco de pertenecer a una sociedad que evoluciona y progresa en la igualdad, en el respeto a la libertad de pensamiento y acción de las mujeres junto a los hombres. Sea forzada o de manera natural esta apertura, existe y es aprovechable. Más allá de las posibilidades que mencionan la exclusión arbitraria de las mujeres en la historia, por parte de historiadores en siglos pasados, asegurando su siempre real participación activa en la evolución mundial (Cleopatra, María la virgen, Juana de Arco, Isabel la Católica, y tantas otras que mi confusión e ignorancia marginan).
Así mismo, diversas minorías que representan la heterogeneidad de nuestra sociedad, han sido consideradas y respetadas, aunque muy paulatinamente, en la comunidad laboral sazonada de diversidad y tolerancia que hoy vivimos.
Ahora bien, a todos los que hoy conformamos esta sociedad cada vez más igualitaria, los invito a no adormecernos o atolondrarnos frente a este tipo de logros y los remansos que nos entregan. La equidad, la igualdad, el respeto de nuestros derechos como personas y trabajadores no sólo se expresa en compartir escritorio o ambiente de trabajo con la diversidad humana. También existen otras justicias imprescindibles de lograr para vivir mejor: podría enumerar aquellos puntos que a mi parecer requieren nuestra crítica, pero eso es mi visión. Mi quizás egoísta visión.
Cada uno de nosotros tiene las herramientas para darnos un momento y analizar el ambiente, el entorno de nuestro trabajo. Aquel espacio en que vivimos gran cantidad de horas al día y, en suma, gran parte de nuestra vida. Seamos críticos y evaluemos si es así como queremos vivir esas horas, si es así como merecemos vivir esas horas.
Aquellos peros que hallemos, transformémoslos en propuestas concretas a presentar en nuestros lugares de trabajo, contribuyendo constructivamente a mejorar nuestra calidad de vida laboral.
Ahora, si los empleadores se niegan al menos a leer nuestras propuestas y nos exigen tras latigazos seguir produciendo, en ese caso sí los llamo personalmente a manifestarse revolucionariamente ante la injusticia jaja.
...pero que no se diga que no intentaron usar la asertividad, la creatividad, la motivación positiva en pro de mejorar las piezas que sustentan el funcionamiento todo de esta gran máquina llamada Chile... y extrapolando, Mundo... porque de planeta tierra no nos queda mucho... o no calentamiento global?
...arg... q amargo el final.
lunes, abril 30, 2007
Así es que 1° de Mayo, feriado... letargo?
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1 comentario:
siempre es bueno reflexionar, y consignar los avances, asi como tambiésn seguir haciendo criticas, que cuando se plantean desde la relfexion, son constructivas.
sin duda aún queda mucho, pero enla medida que lo hacemos evidente...es mejor
saludos !!
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